Tras conocerse el resultado del referéndum por el BREXIT en el Reino Unido, se produjo un importante aumento de la volatilidad en los mercados financieros. Los índices bursátiles sufrieron pérdidas considerables, registrándose las mayores bajas en las acciones de la banca europea. Los precios de los productos básicos sufrieron caídas de magnitud, con el petróleo a la cabeza, cuyo precio disminuyó un 4,6% en el día. La libra esterlina se depreció a su menor valor desde 1985 y el euro sufrió una de las mayores caídas en un día desde su creación en 1999.

A su vez, los indicadores de iliquidez en los mercados financieros aumentaron considerablemente y los principales bancos centrales tuvieron que dar señales de que proveerían la liquidez necesaria para el buen funcionamiento de los sistemas financieros. En particular, el Banco de Inglaterra anunció líneas de liquidez disponibles por un monto equivalente al 12% del PIB. Con esto se revirtió en los días subsiguientes la mayor parte de las pérdidas en los índices accionarios y la volatilidad se redujo a los niveles previos al referéndum.

Más allá de sus efectos de corto plazo, el BREXIT ha planteado nuevas incertidumbres y riesgos de más largo plazo que tienen que ver con el crecimiento económico no solo del propio Reino Unido, sino del mundo en general por la vía de los lazos comerciales con ese país.

Para el mundo, la noticia del BREXIT llega en un momento de bajo crecimiento de la economía mundial que ya lucía vulnerable y podría manifestarse en tasas de crecimiento aún menores según se vaya desarrollando el proceso.

En el caso concreto del Reino Unido, los impactos en el crecimiento dependerán, en gran medida, de las condiciones de salida que logre negociar con el resto de la Unión Europea. El nuevo gobierno que entre en funciones será el que dé comienzo a las negociaciones de salida, un proceso que puede durar hasta dos años y por el cual se definirán los términos de separación; también deberá negociar los nuevos acuerdos que regulen las futuras relaciones entre el Reino Unido y la Unión Europea. Existen estimaciones de que el país podría perder hasta ocho puntos de su crecimiento (acumulado hasta 2030) como resultado del BREXIT (BBVA, 2016).

Desde el punto de vista de América Latina y el Caribe, los impactos del BREXIT están relacionados con factores tanto de corto como de largo plazo.

Para lo que resta del año, dadas estas incertidumbres, cabe esperar que los mercados financieros internacionales se mantengan volátiles y que puedan repetirse procesos de fuga hacia activos de calidad ante escenarios de aumento de la aversión al riesgo a nivel mundial.

De ser así, en el corto plazo un primer impacto en América Latina y el Caribe podría ser una reducción en la disponibilidad de financiamiento externo, al igual que ya ha sucedido en anteriores períodos de alta volatilidad financiera y preferencia por activos seguros.

Un segundo impacto sobre la región podría ser consecuencia de caídas en los precios de los productos básicos mayores a las esperadas hasta el momento. Esto afectaría nuevamente a los términos de intercambio de los países exportadores de este tipo de productos, que en 2015 sufrieron fuertes pérdidas por esta vía.

En el más mediano plazo, los efectos económicos del BREXIT llegarían, más bien, a través del canal comercial y del crecimiento económico. En este sentido, se estima que incluso si el BREXIT mermara el crecimiento económico del Reino Unido, el impacto comercial directo sobre América Latina y el Caribe no debería ser muy grande, ya que los lazos comerciales con el país son escasos, solo el 1% de las exportaciones de la región, en promedio, se dirige al Reino Unido.

Sin embargo, los efectos indirectos por la vía de impactos en el crecimiento económico de otros socios comerciales de América Latina son más difíciles de prever. En este sentido, queda planteada la pregunta de cómo el BREXIT afectará el crecimiento de Europa, los Estados Unidos y la economía mundial en general.

*BREXIT es una abreviatura de dos palabras en inglés, Britain (Gran Bretaña) y exit   (salida), que significa la salida del Reino Unido de la Unión Europea.

 

Fuente de datos CEPAL

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